viernes, 30 de octubre de 2009

Brishinas ( chicas que te inventan un embarazo )

Basado en el personaje de una aburrida y deprimente novela Argentina ( son amores ) surge el nombre Brishinas , para englobar a todas las mujeres que sufren de similares características a las de éste personaje que en la novela se denominaba Brigitte. ¿ Qué se puede decir de esta especie de mujer?. Su característica esencial es que son emocional y psicológicamente desequilibradas. Pero el desequilibrio llega cuando se enamoran de un hombre. Para éstas chicas es muy fácil enamorarse , con sólo haber cruzado unas palabras o tener alguna relación sexual es suficiente. Me gustaría cambiar el término "enamorarse" por "obsesionarse" ya que su actitud hacia la víctima se torna sumamente compulsiva.
Dentro de la obsesión a primera vista ( cómo puede ser un cruze dos palabras) ellas conseguirán tu número de teléfono , te hablarán por msn falsos e investigarán todo acerca de tu vida. Te llaman y cortan durante todo el día desde un número privado. Y cuando empiezan a notar tu miedo y alejamiento es cuando aparecen llamados dando declaraciones inventadas como : " Zulma ( la mina que te gusta ) esta esperando un hijo de Roberto ( el profesor de química) " o " tengo que confesarte que soy tu hermana " o " así que no me queres y donde va a quedar todo lo nuestro ( llorando y gritando) ". La víctima usualmente no contesta y la deja hablar , dándose ella por vencida y encontrando a una nueva presa. Aunque a veces llegan al extremo de llamar abogados y hablar con padres acusando a la víctima de abusos hacia ella.
Pero lo peor que te puede pasar ( y querido lector , ojalá que nunca te pase) es haber tenido una relación sexual con una BRISHINA. Seguramente tu condición de ingenuidad y tu estado de alcoholemia ( a pesar de que tus amigos te dijeron que no te acerques a ella ) te llevaron a compartir cama con brishit sin que nada importase más de lo que te diga el falo. Ese mismo día a la noche , te llama:
Brhishit: Hola amor

Pobre desgraciado : hola , ¿ Quién habla ?

Brishit: Brishina bebe , ¿ Querés que nos juntemos a cenar esta noche ?

Pobre desgraciado: emm , no puedo , tengo que juntarme con los chicos...
Brishit: Bueno esta bien , chau mi vida.
El pobre desgraciado ha quedado sorprendido y durante su salida con "los pive " le llegan incontables mensajes de texto de la obsesiva : " Cómo estas mi amor " " te extraño " " ¿Porqué no me contestas ?" y muchos otros más. Terminado el día , el pobre desgraciado se despierta con otro mensaje de brissshit ( "Nos tenemos que juntar a hablar, es serio " ). Atemorizado , el pobre desgraciado borra todo lo que tenga que ver con la mina ( msn , celular , etc ) . Durante el transcurso del día lo llama la vieja y le dice que tiene una visita. Cuando va bajando lentamente la escalera ya puede divisar la silueta de la mujer. Se indigna, se caga y se sorprende al mismo tiempo.
Brishit: Hola , mi amor ¿ Cómo estas? ¿ Porqué no me respondes los mensajes?
Desgracia: ¿ Qué es eso que tenés ahí?

Brishit: ¿Ahh esto ? , son unos vestiditos que compre para nuestro bebe.

Desgracia extrema: ¿ ¿¿¡¡ QUEEEE ???!!!

Brishit: Si mi vida, dio positivo . Vamos a tener un hijo

Increíblemente desgraciado: ¿ DE QUE HABLAS ENFERMA?

Brishit ( Gritando ) : ¿ QUÉ TE VAS A BORRAR AHORA? HACETE CARGO DE LO NUESTRO.

pobre desgraciado: ¿ De lo nuestro ? ¿ De qué hablas idiota?. Además yo me cuide no puede ser..

Brishina: No sé desgraciado , yo estoy embarazada y me harías mierda si no te haces cargo del nene...

El pobre desgraciado sube las escaleras corriendo y se encierra en el cuarto. Luego de una semana de depresión extrema , desgraciado quiere corroborar el embarazo y obliga a brishit a hacer el evatest juntos. Al ser negativo , desgracia insulta a brishit y no la ve nuca más en su vida.
Casos cómo el del pobre desgraciado son los más frecuentes a la hora de relacionarse con una briggitte. Estéticamente hablando , son generalmente " grasas " aunque no están ligadas a una condición estética en particular. ¿ Cómo termina la historia de briggitte ?. Generalmente en un centro de atención psicológica o en una granja de rehabilitación ya que muchas veces se adentran a las drogas. Luego de la recuperación se ponen obesas y se terminan relacionando con un freak .
Queridos lectores ojalá nunca se topen con alguno de estos personajes ( salvo que seas psicólogo ) porque pueden pasar por la semana más deprimente de sus vidas. Cierro entonces esta breve descripción de las chicas que te inventan un embarazo.

martes, 27 de octubre de 2009

Crisis social : La antagonía ( parte 2 )


La cena de los Gutierrez

El colectivo lo dejó a dos cuadras de su casa. Ramón Gutierrez volvía de trabajar muy cansado. El ritmo tropical y un léxico seudo guaraní le daban vida a la calle que transitaba Ramón.
Le dio trabajo abrir la puerta de entrada Al entrar al humilde hogar, se encontró con la familiar voz de Susana Gimenez y el exquisito aroma del guiso que iba a cenar. Ramón era un hombre bastante robusto, algo pasado de peso pero con un físico más bien grandote. Su test morena hacia juego con sus grandes ojos marrones y con su oscuro y corto cabello. Como de costumbre se fue a lavar las sucias manos al baño y se dirigió a la cocina donde se encontró con su mujer, Ana. Una dama de unos sesenta años, bastante gorda, canosa y con unos ojos un poco achinados. Llevaba puesto un delantal y estaba revolviendo una gran olla.

- ¿Tenés hambre, viejito?
- Si, la verdad que no doy ma. ¿y esto que e?
- Una nueva sección en el programa de Susana. E así, de preguntas y respuestas.
- Ahh, mirá vo.

Lo vió pasar a su hijo, Maximiliano. Un joven de veinte años, flaco, de una mediana estatura y una test morena similar a la del padre.

- ¿Llevaste el coche a arreglar, Maxi?
-Sí,sí. Parece que tenía un problemita con el carburador. Na, pero ya ta todo bien. En dos día está de vuelta en casa.
- Ahh, mejor así. ¿Che, no juega Boca hoy?
- Sisi a las once.
- Bueno anda llamando a tus hermanas que en dos minuto comemos.

La mesa ya estaba casi puesta. Un mantel blanco y algo sucio, un sifón de soda, la panera, la damajuana, los vasos con marcas de vino, los platos grandes, los cucharones y faltaban las servilletas y el jugo. Instantáneamente llegaron sus dos hijas. Romina era alta, flaca, morena, con unos ojazos marrones, pelo largo, lacio y oscuro, y dieciséis años. Anita tenía tan solo ocho años, era gordita, cachetona, los ojos algo achinados, muy parecida a la madre.


Ramón: Esta muy bueno negrita aah.

Ana: Gracia. A ustede, chico, ¿les gusta?

Maximiliano: Si vieja muy rico.


Ana: ¿Vos Romina? ¿No decís nada?

Romina: Sí, esta riquísimo, ma.

Ana: ¿Y como te fue en el trabajo, papito?

Ramón: Uhh, no sabé. ¿Te acordás vo de Aníbal? Buen, se cagó la mano con una máquina y le quedaron todos lo dedo mocho. Vo no sabé cómo tenía los dedo.

Ana: Aaii, ¿no me digas? ¿Y Gregorio, qué hizo?

Ramón: ¿Qué va hacer ese? Si en la fábrica hay como tre máquina que prácticamente no funcionan y nunca hizo nada. La otra ve que tuvo el incidentee… eee… ¿como e?
(Chasquea los dedos)

Ana: …¿Raúl? ...

Ramón: Sí, Raúl. Dio mio, lo que sufrió ese hombre mami. No le pagaron nunca nada, ahora esta sin trabajá, tiene como cuatro hijo. Dejate de jodé.

Ana: ¿Cómo que no le pagaron nada ? ¿Y la familia de donde come? Dejate de joder en serio.
¿Y como viajaste? Salió en el noticioso que hubo corte por la calle, por no se que con la Cristina.

Romina: Ahh, sí, yo volvía de la escuela y escuchaba como bocinas , bombo. Y dije ¿de donde viene esto? Igual después fuimos a lo de Jessi y ni bolilla, ni me quede a chusmeár.

Ana: ¿cómo anda la Jessica que hace mucho que no la vemos?

Ramón: Sí, la verdad, nena. ¿Por qué no le decís que venga a comé un día de estos?

Romina: Sí, un día de estos le digo. Lo que pasa que esha está mucho con el tema de la gimnasia viste. Ahh sí, me olvidaba, el viernes a la noche tengo el cumpleaños de un chico de la escuela.

Ana: ¿Ah sí? ¿Qué chico?

Romina: Joaquín

Ramón: Buen pibe ese. Bueno yo las llevo y después el papa de Jessica las pasa a buscar. No creo que tenga ningún problema. Igual nena, ya me tenes cansado con los cumpleañitos , te tenes que empezar a mover en colectivo. Ahh no se si el coche ya va a estar.

Maximiliano: Si, supongo que el coche ya tiene que estar.

Ana: Che no cambie que ahora baila la Nazarena. (le golpea la mano al hijo)

Maximiliano: Mira que juega boca aah.

Ana: Si falta para que juegue boca.

La familia se queda mirando la tele por unos cinco minutos. Se entretenían con los comentarios de Tinelli hasta los cortes comerciales.[1]

Ramón: ¿Y esta Nazarena con quien anda?

Ana: Y parece que anda con otro (mientras le servía más a Maximiliano)

Maximiliano: Si a esta le cabe todo jaja

Ramón: Jajaj si esta es ma gauchita es. ¿No andaba con Agostini ?

Ana: Si, estuvo con Agostini, y después con otro má, que no me acuerdo. ¿como era?

Ramón: Che contame viejita. ¿Vos qué hiciste hoy?

Ana: Y hoy fui a lo de doña Marta que necesitaba una mano con una costura. Después fui a llevá unas ropa de los chico, que ya no usan mas, para la parroquia y después fui a limpiar unas casas.

Ramón: ¿Qué, a esto de Caritas le fuiste a llevá?

Ana: No, hay una señora que va cada tanto a las villas a llevar cosas. Y yo, viste, como era ropa que ya no se usaba, ¿ para que la voy a guardá? . Mejor se la damos a los que más la necesitan.

Ramón: ¿Vos Maxi?

Maximiliano: Yo fui a llevar el coche al tashe. Después fui a laburar, y después nos juntamos a jugar a la pelota con los pibe. No sabe , paso un cheto haciéndose el gil con el coche , parecía perdido vite, le tiramo un pelotazo y le estashamo todo lo vidrio jaja.

Ramón: Que boludos que son ehh , después tienen quilombos con la policía como la otra vez.

Maximiliano: Si son unos cheto de mierda, van por la vida haciéndose los malos. Se lo merece por gato aah.

Ana: ¿Que te pasa, Anita, que no hablas?

Anita: Nada (tristemente)

Ana: Dale, hijita ... a vos te pasa algo.

Rompe en llantos. La madre la abraza y le dice que cuente lo que había pasado.

Anita: Hoy estábamos jugando en la plaza y a una nena se le trabó la mano subiendo al pasamano. Y yo la fui a ayudá, y cuando le estaba sacando la mano, apareció la hermana y me dijo… y me dijo…

Ana: ¿Qué te dijo, mi amor?

Anita: Que me vaya… negra de mierda (se tapa los ojos con las manos y llora aún más fuerte)

Maximiliano: A estos chetos de mierda los voy a matar (enojado)

Ana: ¿Y como era la chiquita esta?

Anita: Era así rubiecita, blanquita, flaca, con pequitas.

Ramón: Que pendeja de mierd … (Ana lo mira de reojo ) . Esta muy bien hijita lo que hicite vo. A pesa de que sea gente mala. Vos tene que ayudá. ( Ramón le devolvió la mirada)

Maximiliano: Sí, papá, pero son unos cheto de mierda.

Ana : ¿ Y esta chiquita que ayudaste? ¿Te dijo algo? ¿ O sólo te dijo eso la hermana?

Anita: No, no…ella no dijo nada. La hermana la agarró del brazo y se la llevó.

Ana : ¿Y algo ma te dijo o solo eso?

Romina: Bueno, ya está mama.

Ana: Callate que quiero sabe.

Anita: No a mí nada ma me dijo eso. Pero después escuché que le decía a la hermanita, no te juntes mas con estos negro y no sé qué ma.

Ramón: Bueno, no te haga mas problema, hijita. Vos lo hiciste, eta perfecto . Ahora vamo a dormir que mañana tené que ir a la escuela.

Y así termino la cena. Maximiliano y Ramón se quedaron viendo a boca y Romina y Ana se quedaron cociendo una bufanda y un gorro para el sobrinito. Anita se fue a dormir, ahora tranquila.









miércoles, 7 de octubre de 2009

Crisis Social: La antagonía ( Parte 1 )


Un post bastante estereotipado donde muchos lectores se pueden ver identificados. Intenté ser lo más objetivo posible, disculpe si alguno se ofende.


La cena de los Díaz Bonilla

El portón se abrió automáticamente y la scenic entró con Marcos Díaz Bonilla adentro. Marcos era un tipo alto, con un pelo medianamente largo y rubio, con facciones marcadas, una barba semi afeitada y un físico realmente privilegiado teniendo en cuenta los cincuenta años que llevaba con vida. Entró a la casa y se encontró con Martín, su hijo de diecinueve años, mirando la televisión.

Marcos: ¿Qué, ahora miras novelas vos maricon?

Martín: Ahora cambio, quería ver una cosa.

Marcos: ¿Che que le pasó al auto?

Martín: Nada , me perdí, entré en un barrio bastante feo y había unos negros jugando al fútbol y uno me tiró un pelotazo y me rompió todo el vidrio.

Marcos : No te puedo creer, que negros de mierda. ¿ Que necesidad de tirarte un pelotazo?

Martín: Ni me lo digas viejo. Te juro que pondría una bomba en cada vicha.

Marcos: Y , la verdad que sí…

Pudo sentir como un exquisito aroma invadía sus fosas nasales. Fue hacia la cocina y se encontró con su mujer, Carolina, haciendo la mesa.

Marcos : ¿Qué haces haciendo la mesa? ¿se fue temprano la chica?

Carolina: Si dijo que tenía que ir a buscar al hijo y no se que.

Marcos: Cada vez peor la empleadita esta. La otra ¿Cómo se llamaba?

Carolina: ¿Gladys?

Marcos: Si Gladys. ¿No era un poco más ubicada que esta? ¿Por qué no le decís que vuelva?

Carolina: Se fue a Paraguay con la familia, ¿No te acordas gordo?

Marcos: ¿Y que hay de comer?

Carolina: Unos ravioles hizo. ¿Viste lo que le pasó con el auto a tincho?

Marcos: Si me contó. Cada vez mas indignante este país la verdad.

Carolina: ¿No llamas a los chicos a comer gordi?

La fuerte voz de Marcos se hizo escuchar. Ángeles, bajó corriendo las escaleras y terminó de poner la mesa junto a su madre. Era una chica delgada, con una cara fina y angelical donde brillaban sus verdes y grandes ojos y las incontables pequitas salpicaban el resto de su rostro. Su pelo era lacio, largo y rubio, mientras que su cuerpo parecía romper con la barrera de sus dieciséis cortos años, dándole un aspecto de mayor de edad. Junto a ella, bajó Florencia, la más pequeña y más pura de sus hijos. Tenía tan solo seis añitos, y era una especie de Ángeles en miniatura. Después de varios llamados, llegó el fatigado Martín. El mayor de los hermanos y el más fiel a la imagen de su padre, a diferencia de sus hermanas que se parecían mucho a la mamá. Rubio y despeinado, de ojos claros y con un clásico gesto de superioridad en la cara se sentó en la mesa contemplando su plato de ravioles.

Marcos: Antes de empezar a cenar hacemos una oración. En el nombre del padre del hijo y del espíritu santo. Dios, bendice nuestros alimentos así como también te pedimos que ayudes a los más necesitados y te agradecemos que llenes nuestros platos todas las noches. En el nombre del padre del hijo y del espíritu santo. Amén. Pueden empezar a comer.

Martín: Mmm, no están muy buenos que digamos.

Carolina: Si, no se que le esta pasando a esta chica últimamente. Cocina cada vez peor.

Marcos: Están buenos, déjense de hinchar che. Contame Angie ¿Cómo te fue hoy en el colegio?

Ángeles: Aii, re bien. Salvo por una profesora de historia que es un faso mal. Tipo la mina re marx, y yo tipo bue… no sabe nada. Igual después fuimos, tipo las más católicas, a la iglesia de San Benito y les llevamos, tipo ropa, leche en polvo, zapatiias, juguetes, a los más necesitados. Fue re lindo (se le dibujó una sonrisa).

Marcos. Hay mira vos que bueno. Me encanta la idea del colegio, así de compartir con los que menos tienen. Y vos huevón ¿estas yendo a entrenar? Mira que el domingo es contra Casi.

Martín: Si pa, igual te digo un garronazo. Chancha se lesionó hoy en un maul. Una cagada mal. Tipo el entrenador se desesperó, no podía creer que justo contra el Casi.

Marcos: Uuyy no me digas che. Van a estar complicados los forwards entonces. Y bueno… vos gorda ¿qué hiciste hoy?

Carolina: ¿Yo? Emmm… la fui a llevar a flor al cole, después gym, después Pilates, y fuimos a tomar un café con las chicas.

Martín: Ahh viejo no sabes. Hoy tipo, entro a la facultad y veo un cartel gigante que decía Pro aborto. Yo tipo ¿qué?

Marcos: Bueno Martín, vos también tenes que comprender a la clase de gente que frecuenta tu facultad. Yo se que un chico con una buena educación como la tuya, a pesar de lo mal que te iba en el colegio, le es muy fuerte encontrarse con semejante atrocidad. Pero comprende, que ahí va gente más pobre, con una educación paupérrima o gente de izquierda, que le lavaron la cabeza y siempre le va llevar la contra a la iglesia.

Carolina: ¿Por que mejor no te cambias de facultad? ¿Por qué no lo cambiamos Marcos?




Marcos: No señor. No pienso pagar una facultad por este vago de mierda. Mira como le iba en el colegio. Ir a una facu privada es un privilegio que solo los buenos alumnos deben tener. Si vos me demostras que te rompes el culo estudiando te cambio hijo. Es ashí de simple ...

Angeles: Ai, yo voy a estudiar en la UCA.

Marcos: Si mi hijita, vos si, pero este vago que toda su vida se llevó todas las materias. Dejate de hinchar.

Carolina: ¿Y a vos Marcos? ¿Cómo te fue en el trabajo?

Marcos: La verdad que empecé el día con el pie izquierdo. La caie un caos total. Lleno de esos piqueteros que cortaban todo. Al final me re atrasé con el laburo. Mal la verdad.

Carolina: ¿Y el gobierno no piensa hacer nada con estos desubicados que viven cortando las calles? Ese D elia ...Dios no lo puedo ni ver.

Marcos: Puff, ¿que va a hacer el gobierno? Si todos estos, son los mismos que votaron a la montonera.

Angeles: Aii no la banco a esa mina. Hoy tipo prendo la tele y la veo hablando mal del campo y no se que. Yo tipo… nada, la flaca re soberbia mal. Yo pensaba, no por dios callate.

Marcos: Si la verdad que es un horror escucharla. Además optar por esa postura contra el campo que es la fuente más grande de producción de nuestro país. Realmente es una imbécil.
Lo de los cortes de rutas me parece excelente, así se da cuenta como sin el campo, se desabasteshe el país.

Carolina: ¿Y Ceci Pando qué onda?

Marcos: Ojalá el gobierno se rodee de minas como Cecila Pando. Es una Ídola. La otra vez la escuché hablando por las víctimas del terrorismo. Realmente tiene las bolas de contar la otra parte de la historia, y lamentablemente con muy poco apoyo.
¿Vieron ayer el juicio? cuantas verdades dijo Menéndez y sin embargo en el noticiero ponen de título "los delirios del represor".

Martín: Buen, cambiando de tema, el sábado voy hacer un pre en casa.

Carolina: ¿Qué, con los de rugby?

Ángeles: No Martín, el sábado vienen las chicas.

Martín: No seas grasa pendeja, hace mil que no hago nada en casa.

Ángeles : Igual, capaz tengo una fiesta.

Marcos: Bueno, fíjate si te podes enganchar con alguien para ir Angie. Si no, de última , yo te llevo.

Carolina: ¿Te pasa algo Flor?

Ángeles: Ah, hoy a Florencia, tipo estábamos en los juegos y una nena le estaba doblando la mano, yo tipo que le dije ¿pendeja, que te pasa? . AHH! y llamó la tía Ana, quería hablar con vos pá.

Marcos: Uyy es insoportable tu hermana Carolina. Quiere que le de una mano con unos temas legales. Pobrecita no tiene un mango y me viene a pedir favores a mí. Que estoy peor que ella.

Carolina: ¿Le vas a cobrar?

Marcos : Y en lo posible no. A mi me da pena, pero tampoco estamos en una situación como para hacer regalos. Hablando de regalos, ¿ le compraste algo a tu sobrino?

Carolina: Ya le compré una remera en Rever Pass.

Martín: Yo no pienso ir al cumpleaños de ese pendejo.

Marcos: No jodas Martín. Hay que ir ¿Vos te pensas que yo tengo ganas de ir?

Angeles: yo no puedo ir pa, tengo una cena con los de confirmación.

Carolina: ¿Ah si?, ¿Qué se juntan a charlar?

Suena el teléfono. Martín se levanta a atenderlo.

Martín: Angie, pregunta anto si vas a ir a misionar la semana que viene.

Angeles : Decile que si.

Carolina: Es buena esta chica, anto. La novia de tu hermano.

Angeles: Si, es re divina.

Marcos: Bueno, acuérdense que mañana es la misa por la muerte del abuelo, y el sábado vamos a pasar el día en el country de Charly, así que no arreglen ningún programa.

Ángeles: Hablando de programa… me voy a ver CQC.

Marcos: Usted no se va a ningún lado señorita. ¿Qué hay en la tele? Un conjunto de putos y judíos haciendo guita.

Angie: Aii pa, tampoco es tan así

Marcos: ¿Qué no es tan así? . Esta todo muy desubicado ahora. Es increíble ver Travestís, prostitutas, putos, putos con sida, delincuentes llenando de caca la cabeza de la gente. La gente educada como vos no esta para esas cosas. ¿Por qué mejor no lees un libro?

Angie: pa, dejate de hinchar.

La cena terminó. Martín y Marcos levantaron la mesa y se dirigieron al living a ver un partido de tenis en la tele. La pequeña Florencia no dijo una sola palabra. Solamente escuchó.